miércoles, 31 de diciembre de 2008
miércoles, 24 de diciembre de 2008
La noche que fui un año más joven
Seguro que hay más de una persona en todo el mundo que se dedica a la búsqueda de la máquina del tiempo definitiva. No es necesario que continúen. El fin de semana pasado pareció uno de los de hace un año, pero en lugar de ir a un Kebab, fuimos al Museo del Jamón; en vez de ir al Kuler, fuimos a alguna discoteca en algún lugar de Madrid; en vez de esperar al cercanías, esperamos al metro y a las piernas en sustitución de las bicis. Parece que hay cosas que no cambian con el paso de los días, semanas, meses… Vuelves a ver a la misma gente que estuvo contigo tanto tiempo y todo sigue igual. Apenas han cambiado. Te ries igual que siempre, dices las mismas tonterías, te acuerdas de las mismas bobadas, no paras de dar abrazos…
Realmente no ha pasado tanto tiempo, pero aquellos meses fueron como estos dos días. Y eso es fabuloso.
martes, 11 de noviembre de 2008
En dos ruedas
Hace unos días se escuchó en las noticias que los motoristas iban de manifa porque los guardaraíles se llevan vidas y miembros del cuerpo. A parte de otras cosas que les pertenecen por igualdad de derechos. Está claro que no es lo mismo ir en moto que en coche. Para el mismo accidente, en coche lo mismo tienes la posibilidad de rellenar el parte, pero si vas en moto, no lo cuentas.
A parte de los derechos que reclaman con absoluta razón, también está claro que cada vez hay más gente que va en moto y que es una alternativa clara y buena al tráfico horroroso de la ciudad. Y además se aparca mejor.
Pues bien, cuando se vayan a quejar por los guardaraíles y por las demás cosas, que también comenten la existencia de un tercer carril entre las dos filas habituales de coches en cualquier vía de acceso a la ciudad, por ejemplo. Sí, porque yo puedo entender que mientras esperas a que el semáforo se ponga en verde, las motos quieran avanzar y vayan por el medio. Solo rezar para que a uno no le dé por abrir la puerta y la líe parda. O incluso por tu derecha. Vale, pongo un poco de mi parte. O mejor dicho, lo puse hasta que aquel imbécil, que iba con su pedazo de moto con unas barras para apoyar sus zapatos de punta, en la tarea de esquivar espejos retrovisores me rozó el coche levemente, pero me lo rozó. Y lo que también me rozó fueron los huevos. Yo estaba parado y con cara de tonto.
Otro día, un motorista cabreado levantaba el brazo en señal de protesta porque, por casualidad, otro coche y yo íbamos a la par y no podía pasar por el medio. Yo iba normal, no iba haciendo eses ni nada por el estilo, pero evitando en todo momento que pase nadie. Punto. No soy quién para cuidar a nadie, pero quizá fue bueno para él, porque un bocadillo de moto no tiene que estar nada bueno.
Y para acabar con el anecdotario de cagadas en la carretera, hoy vi a un tipo adelantando a una furgoneta por el arcén. Y el siguiente era yo, que justo iba a desviarme a la derecha. Se debió de cortar al ver mi intermitente 100 metros antes de torcer.
Mención a parte los de telepizza. Y por cuatro duros.
Valladolid celebra todos los años una de las concentraciones moteras más importantes de Europa y lo curioso es que es cuando más confiado puedes ir, no sé por qué. Lo jodido es el día a día.
A parte de los derechos que reclaman con absoluta razón, también está claro que cada vez hay más gente que va en moto y que es una alternativa clara y buena al tráfico horroroso de la ciudad. Y además se aparca mejor.
Pues bien, cuando se vayan a quejar por los guardaraíles y por las demás cosas, que también comenten la existencia de un tercer carril entre las dos filas habituales de coches en cualquier vía de acceso a la ciudad, por ejemplo. Sí, porque yo puedo entender que mientras esperas a que el semáforo se ponga en verde, las motos quieran avanzar y vayan por el medio. Solo rezar para que a uno no le dé por abrir la puerta y la líe parda. O incluso por tu derecha. Vale, pongo un poco de mi parte. O mejor dicho, lo puse hasta que aquel imbécil, que iba con su pedazo de moto con unas barras para apoyar sus zapatos de punta, en la tarea de esquivar espejos retrovisores me rozó el coche levemente, pero me lo rozó. Y lo que también me rozó fueron los huevos. Yo estaba parado y con cara de tonto.
Otro día, un motorista cabreado levantaba el brazo en señal de protesta porque, por casualidad, otro coche y yo íbamos a la par y no podía pasar por el medio. Yo iba normal, no iba haciendo eses ni nada por el estilo, pero evitando en todo momento que pase nadie. Punto. No soy quién para cuidar a nadie, pero quizá fue bueno para él, porque un bocadillo de moto no tiene que estar nada bueno.
Y para acabar con el anecdotario de cagadas en la carretera, hoy vi a un tipo adelantando a una furgoneta por el arcén. Y el siguiente era yo, que justo iba a desviarme a la derecha. Se debió de cortar al ver mi intermitente 100 metros antes de torcer.
Mención a parte los de telepizza. Y por cuatro duros.
Valladolid celebra todos los años una de las concentraciones moteras más importantes de Europa y lo curioso es que es cuando más confiado puedes ir, no sé por qué. Lo jodido es el día a día.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Boundin
"SALTANDO", que es lo mismo. Es un corto de dibujos que tiene una gran enseñanza a parte de un ritmo de esos en los que te entran ganas de moverte pero no puedes. Notas que tus órganos están bailando pero su envase permanece quieto, temeroso al posible ridículo, si estás en compañía claro.
Viene al caso porque la siempre voluntariosa e ingeniosa MaryQueen ha tenido una de esas ideas que la caracterizan: colgar las fotos de cualquier sitio pero con una condición, que las personas que salgan en ellas estén saltando. El blog se titula:
Viene al caso porque la siempre voluntariosa e ingeniosa MaryQueen ha tenido una de esas ideas que la caracterizan: colgar las fotos de cualquier sitio pero con una condición, que las personas que salgan en ellas estén saltando. El blog se titula:
La letra en inglés es la siguiente (para los zoquetes que no la entiendan):
Here’s a story on how strange is life with its changes
And it happened not long ago.
On a high mountain plain, where the sagebrush arranges
A playground south of the snow
Lived a lamb with a coat of remarkable sheen,
It would glint in the sunlight all sparkly and clean,
Such a source of great pride
that it caused him to preen.
And he’d break out in high stepp’n dance.
He would dance for his neighbors across the way.
I must say that they found his dancin’ enhancin’,
For they’d also join in the play.
Then one day…
Then a-boundin up the slope
Came a great American jackalope.
This sage of the sage, this rare hare of hope,
Caused to pause and check out the lamb.
“Hey kid, why the mope?”
“I used to be something all covered with fluff,
And I’d dance in the sunlight and show off my stuff,
Then they hauled me away in a manner quite rough
And sheared me and dropped me back here in the buff.
And if that’s not enough
Now my friends all laugh at me
Cause they think I look ridiculous, funny, and pink.”
“Pink? Pink? Well, what’s wrong with pink?
Seems you’ve got a pink kink in your think.
Does it matter what color? Well, that gets nope.
Be it pink purple or heliotrope.
Now sometimes you’re up and sometimes you’re down,
When you find that you’re down well just look around:
You still got a body, good legs and fine feet,
Get your head in the right place and hey, you’re complete!
“Now as for the dancin’, you can do more,
You can reach great heights, in fact you can soar.
You just get a leg up and ya slap it on down,
And you’ll find you’re up in what’s called a bound.
Bound, bound, and rebound.
Bound and you’re up right next to the sky,
And I think you can do it if you give it a try,
First get a leg up, slap it on down…”
So every year, along about May,
They’d load him up and they’d haul him away,
And they’d shave him and dump him all naked and bare.
He learned to live with it, he didn’t care,
He’d just bound, bound, bound, and rebound.
Now in this world of ups and downs…
So nice to know there are jackalopes around.
And it happened not long ago.
On a high mountain plain, where the sagebrush arranges
A playground south of the snow
Lived a lamb with a coat of remarkable sheen,
It would glint in the sunlight all sparkly and clean,
Such a source of great pride
that it caused him to preen.
And he’d break out in high stepp’n dance.
He would dance for his neighbors across the way.
I must say that they found his dancin’ enhancin’,
For they’d also join in the play.
Then one day…
Then a-boundin up the slope
Came a great American jackalope.
This sage of the sage, this rare hare of hope,
Caused to pause and check out the lamb.
“Hey kid, why the mope?”
“I used to be something all covered with fluff,
And I’d dance in the sunlight and show off my stuff,
Then they hauled me away in a manner quite rough
And sheared me and dropped me back here in the buff.
And if that’s not enough
Now my friends all laugh at me
Cause they think I look ridiculous, funny, and pink.”
“Pink? Pink? Well, what’s wrong with pink?
Seems you’ve got a pink kink in your think.
Does it matter what color? Well, that gets nope.
Be it pink purple or heliotrope.
Now sometimes you’re up and sometimes you’re down,
When you find that you’re down well just look around:
You still got a body, good legs and fine feet,
Get your head in the right place and hey, you’re complete!
“Now as for the dancin’, you can do more,
You can reach great heights, in fact you can soar.
You just get a leg up and ya slap it on down,
And you’ll find you’re up in what’s called a bound.
Bound, bound, and rebound.
Bound and you’re up right next to the sky,
And I think you can do it if you give it a try,
First get a leg up, slap it on down…”
So every year, along about May,
They’d load him up and they’d haul him away,
And they’d shave him and dump him all naked and bare.
He learned to live with it, he didn’t care,
He’d just bound, bound, bound, and rebound.
Now in this world of ups and downs…
So nice to know there are jackalopes around.
Y esta es la versión en español, que igual no habéis pillado la moraleja con la del inglés:
Es la vida una rueda con forma de noria
y hace poco esto pasó:
En un llano entre montes que era una gloria
y un lago que la nieve dejó,
un cordero vivía en ese lugar
su lana brillaba en el sol matinal.
En el agua del lago se vió reflejar
y orgulloso empezó a zapatear.
Ante todos bailó y bailó
creo yo que su danza
confianza para unirse a su baile les dio.
Pero un día...
(al cordero vinieron a buscar
y se lo llevaron para esquilar)
Saltando se acercó un conejílope singular.
El sabio entre sabios se sorprendió
y al cordero fue a preguntar
Chico, ¿Qué pasó?
Yo era suave igual que algodón
lucía ante todos danzando mi son
pero sin preguntar, sin ninguna razón
se llevaron mi lana y me dejaron pelón.
La gente al mirar se ríe burlándose
y es cruel
porque ridícula y rosa es mi piel.
Piel, piel, ¿que es rosa tu piel?
tu mente te miente, eso sí es cruel.
¿El color es que importa? ¡Vaya cuestión!
seas púrpura, gris, beige o marrón.
A veces vas mal, a veces mejor.
Si te sientes fatal mira alrededor...
Aún tienes un cuerpo y patas y pies
la cabeza en su sitio, perfecto!, ¿lo ves?
En cuanto a la danza, hay que practicar.
A lo alto y lo ancho, ¡tú puedes volar!
Levanta una pata, pisa para impulsar,
hacia el cielo irás y lo tocarás.
Subes y bajas, ¡la vida es así!
¡Qué suerte que hay conejílopes aquí!
viernes, 31 de octubre de 2008
Jaque a la reina
Otra vez ando a vueltas con el Rey y todo el patriarcado que maneja. Quizá no me debería molestar en decir una sola palabra porque en realidad no me importa su vida o quizá sí deba estar tan interesado si atendemos a la proporción de dinero que soltamos y que para en su bolsillo. Según cómo se mire.
Por si no os habéis enterado, en Marruecos, a un chaval de 18 años le castigaron con un mesecito de cárcel porque se saltó la norma: en lugar de decir el lema nacional (“Dios, Patria y Rey”) en el instituto, se le ocurrió decir “Dios, Patria y Barça”. Tiene cojones el asunto. A este tío no le han educado en condiciones y aquellos barros traen estos lodos. ¿Nadie le ha explicado que tenía que decir Atleti? Chorradas aparte, parece ser que no solo en España son intocables esta gente. Observemos que estamos a la altura de Marruecos. Y luego queremos ir al G20, 30 ó 10.
Aquí fue algo más grave lo que pasó, unos ‘radicales’ produjeron quemaduras de noveno grado en una foto del Rey, éste (o quien sea) se calentó y les denunció. Ahora les han absuelto y todo bien. No, si encima de tener que reírles lo bien que se lo pasan en Mallorca o cazando osos en el culo del mundo o pariendo como conejos porque, total, la Monarquía somos todos y les mantenemos todos, vamos a tener que poner el culo. ¡No oiga! Aquí hay gente que no entiende a qué coño se dedican, que para relaciones internacionales, ya tenemos un ministro de exteriores, bueno o malo, pero le tenemos.
Ahora eso si, la reina sí que puede opinar de lo que le salga de las narices, ya sea de los matrimonios homosexuales o del aborto.
No voy a decir nada más no sea que me regalen una visita a Alcatraz. Solo me agencio de las palabras de Sabina que cuenta en un libro:
“ […] no hay mayor déficit democrático que el considerar que una familia por derecho divino, de sangre, de herencia, de hemofilia o de ladillas tiene unos privilegios que la situan por encima del resto de los mortales. […] no voy a hacer la más mínima reverencia ni te voy a tener mayor respeto del que tengo por cualquier persona que me encuentre en un bar. Es decir, todo el respeto.”
sábado, 11 de octubre de 2008
Joder qué tropa
Al pobre Rajoy le han pillado en fuera de juego porque justo en la víspera del día de la Hispanidad (para mucha gente el puente de octubre) va y dice que mañana tiene que ir al “coñazo del desfile, vaya planazo”.
Hay dos cosas que están claras: una, que por el cargo que ocupa no debería decir esas cosas; y dos, que tiene más razón que un santo. Porque ahora saldrán los otros diciendo que cómo se puede decir eso siendo el presidente de la oposición y del que se presupone el partido más patriota. Si lo primero que han pensado todos es lo mismo. No se lo he preguntado, así que hablo sin saber, pero creo que hasta al Rey le parece una chapa ver una procesión de militares donde lo más emocionante es ver lo que hace una cabra. Y no lo digo yo, basta ver en los telediarios los comentarios sobre el animal.
Y digo yo, siendo el día de la Hispanidad, en vez de sacar todos nuestros tanques y aviones, deberíamos mostrar otras características más significativas de nuestro país.
Para empezar, el desfile debe de empezar tarde: si está programado a las 12, pues sobre las 12’45 como pronto. Y luego sacaríamos, por ejemplo, al ejército de corruptos y mafiosos que se llevan dinero de los ayuntamientos españoles. Eso es muy de aquí. O en el mismo orden, a los que vieron un paraíso en el negocio de la construcción y levantaron ciudades enteras y apartamentos en la mismita orilla del mar y ahora están más jodidos que la Trini.
O también el escuadrón de gente joven, mayor, mileurista, en paro, en movimiento, madres, padres, estudiantes buscadores del primer empleo, afectados por regulaciones de empleo, etc. que todavía creen que les van a dar un préstamo. Pobres.
Pero como no todo es malo, también podemos exhibir nuestros éxitos que son muchos y variados, como los deportivos: la Roja (uy, perdón), el básquet, el tenis, los paralímpicos, el ciclismo, coches, motos… O los cinematográficos: Almodóvar, Bardem, Pe, Pataki, Torrente… O los musicales: Bisbal, Tamara, Ámbar, Yurena… y un sinfín de gente que colma de alegrías al pueblo español.
Y como mascota de esta particular Legión podría valer la Preysler, que cada vez se parece más a una cabra.
Y para terminar, nos iríamos todos a tomar el vermú con el primero de los españoles, ¿Nadal? No, el Rey, que le han subido el sueldo y nos va a invitar porque es muy campechano. Y que no se nos olvide pasar el festivo al lunes que este año ha caído en domingo. Nos ha jodido.
Hay dos cosas que están claras: una, que por el cargo que ocupa no debería decir esas cosas; y dos, que tiene más razón que un santo. Porque ahora saldrán los otros diciendo que cómo se puede decir eso siendo el presidente de la oposición y del que se presupone el partido más patriota. Si lo primero que han pensado todos es lo mismo. No se lo he preguntado, así que hablo sin saber, pero creo que hasta al Rey le parece una chapa ver una procesión de militares donde lo más emocionante es ver lo que hace una cabra. Y no lo digo yo, basta ver en los telediarios los comentarios sobre el animal.
Y digo yo, siendo el día de la Hispanidad, en vez de sacar todos nuestros tanques y aviones, deberíamos mostrar otras características más significativas de nuestro país.
Para empezar, el desfile debe de empezar tarde: si está programado a las 12, pues sobre las 12’45 como pronto. Y luego sacaríamos, por ejemplo, al ejército de corruptos y mafiosos que se llevan dinero de los ayuntamientos españoles. Eso es muy de aquí. O en el mismo orden, a los que vieron un paraíso en el negocio de la construcción y levantaron ciudades enteras y apartamentos en la mismita orilla del mar y ahora están más jodidos que la Trini.
O también el escuadrón de gente joven, mayor, mileurista, en paro, en movimiento, madres, padres, estudiantes buscadores del primer empleo, afectados por regulaciones de empleo, etc. que todavía creen que les van a dar un préstamo. Pobres.
Pero como no todo es malo, también podemos exhibir nuestros éxitos que son muchos y variados, como los deportivos: la Roja (uy, perdón), el básquet, el tenis, los paralímpicos, el ciclismo, coches, motos… O los cinematográficos: Almodóvar, Bardem, Pe, Pataki, Torrente… O los musicales: Bisbal, Tamara, Ámbar, Yurena… y un sinfín de gente que colma de alegrías al pueblo español.
Y como mascota de esta particular Legión podría valer la Preysler, que cada vez se parece más a una cabra.
Y para terminar, nos iríamos todos a tomar el vermú con el primero de los españoles, ¿Nadal? No, el Rey, que le han subido el sueldo y nos va a invitar porque es muy campechano. Y que no se nos olvide pasar el festivo al lunes que este año ha caído en domingo. Nos ha jodido.
Mira cuánto cobramos, pringaos
No quiero que este espacio se convierta en una plataforma de queja (o sí) porque empezó con motivo de las historias Erasmus y en las últimas entregas no hago más que protestar por todo. Será que me estoy volviendo un viejo cascarrabias.
El caso es que me parece indignante que ciertos personajes del mundo de la TV estén cobrando pasta gansa por hacer el ridículo mientras se mueven como patos. El programa debe de tener mucho éxito porque año tras año vuelve a pesar de los pesares y la gente permanece expectante mientras llega el momento de saber a qué famosos vamos a tener que pagar. A grandes rasgos, el dinero se tira así: Vicky Martín Berrocal cobra 15.000 €, José Ortega Cano 35.000-40.000, Ana Obregón 30.000, la hija de la Campos 18.000 y uno de Los Morancos 15.000.
¿Por toda la temporada? No, por cada programa. Pero está genial porque el que gana le da 4 duros a la asociación en ayuda a la población gallinácea que lucha por la abolición de las penas a las gallinas con sida para hacer más fácil su vida y la nuestra. Qué majos. Y ponen gesto de decir: “joder, que oportunidad me está dando la tele de poder ayudar a los niños pobres, ojalá todo el mundo pudiera hacerlo”. Cuando realmente por dentro están pensando cuántos gramos de silicona se pondrán en las tetas o en el culo.
Y de esto, lo que más asco me da, es que una de las que más cobra es la más tonta y estúpida del panorama: Ana Obregón V de España y I del putiferio nacional, que se ríe de todos nosotros cada vez que la Igartiburu despide hasta la semana que viene el programa: “Id preparando la cartera, pringaos”, piensa. Y encima va de mega profesional de la leche con no sé cuantas carreras y mazo de pelis y series a sus espaldas, cuando lo único que ha hecho en su vida es meterse rabos a pares y predicarlo a los cuatro vientos. Oye, que me parece estupendo, si la tía puede, por mí bien, pero me importa tres cojones.
En fin, que yo no puedo ver los partidos de la Champions porque no hay un duro para comprar los derechos pero para los de ‘Tetelu’ sí. Le zumba el mango.
El caso es que me parece indignante que ciertos personajes del mundo de la TV estén cobrando pasta gansa por hacer el ridículo mientras se mueven como patos. El programa debe de tener mucho éxito porque año tras año vuelve a pesar de los pesares y la gente permanece expectante mientras llega el momento de saber a qué famosos vamos a tener que pagar. A grandes rasgos, el dinero se tira así: Vicky Martín Berrocal cobra 15.000 €, José Ortega Cano 35.000-40.000, Ana Obregón 30.000, la hija de la Campos 18.000 y uno de Los Morancos 15.000.
¿Por toda la temporada? No, por cada programa. Pero está genial porque el que gana le da 4 duros a la asociación en ayuda a la población gallinácea que lucha por la abolición de las penas a las gallinas con sida para hacer más fácil su vida y la nuestra. Qué majos. Y ponen gesto de decir: “joder, que oportunidad me está dando la tele de poder ayudar a los niños pobres, ojalá todo el mundo pudiera hacerlo”. Cuando realmente por dentro están pensando cuántos gramos de silicona se pondrán en las tetas o en el culo.
Y de esto, lo que más asco me da, es que una de las que más cobra es la más tonta y estúpida del panorama: Ana Obregón V de España y I del putiferio nacional, que se ríe de todos nosotros cada vez que la Igartiburu despide hasta la semana que viene el programa: “Id preparando la cartera, pringaos”, piensa. Y encima va de mega profesional de la leche con no sé cuantas carreras y mazo de pelis y series a sus espaldas, cuando lo único que ha hecho en su vida es meterse rabos a pares y predicarlo a los cuatro vientos. Oye, que me parece estupendo, si la tía puede, por mí bien, pero me importa tres cojones.
En fin, que yo no puedo ver los partidos de la Champions porque no hay un duro para comprar los derechos pero para los de ‘Tetelu’ sí. Le zumba el mango.
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